10 de agosto de 2013

CAPÍTULO 41

(Narra Katy)

Decidí llamar inmediatamente a la policía y los bomberos y sin quererlo, a los medios de comunicación, que se enteraron que un famoso está en peligro y eso es una bomba informativa.

Fueron dos helicópteros, uno con los bomberos y la policía y en el otro estábamos los periodistas, Eleanor, que se subió enseguida y yo.

Pero claro, el océano es muy grande y los pilotos me preguntaron dónde era. Intenté recordar todos los detalles posibles. Una isla al fondo, mar y metal. Metal.

Ellos estaban en la cárcel marítima de Londres.

(Narra Louis)

Estábamos totalmente perdidos y sin saber dónde ir cuando la vi, una pistola de fuegos artificiales.

Era extrañamente de color rosa y pequeña. Por lo que se, sólo se puede usar una vez. Era una buena opción, lanzarla al aire para que alguien nos viera pero, ¿quién estaría por allí?

Danny nos contó que las pistolas estaban en los botes por la misma razón que nosotros. Si alguien se perdía, dispararía y sabían que era uno de ellos e irían en su ayuda.

Le dije a Naxo que buscara otra pistola y la encontró. Teníamos dos, una en cada bote. Sólo había dos oportunidades para salir de esta con vida.

(Narra Katy)

Yo no dejaba de mirar por el hueco que había en el helicóptero, por si veía algo que me hiciera recordar. Estaba muy nerviosa y preocupada por si al final no le encontrásemos y a saber lo que sería de Louis.

Intenté quitar esos pensamientos de mi cabeza pues algo me dio un gran susto.

Allí cerca de donde estábamos, había fuegos artificiales.

¿Sería eso una señal? ¿De quién? ¿Podría ser él?

-Corre, corre!! Ve hacia allí!!-le grité al piloto

Fuimos en aquella dirección y encontramos a un bote con un hombre dentro. Estaba segura que era él pero a medida que el helicóptero se iba acercando, veía la figura de un hombre de mediana edad, con barba y muy estropeado.

Suspiré

(Narra Louis)

Mierda, joder

Nosotros nos preparamos y Naxo disparó la pistola de fuegos. Pero justamente otros fuegos aparecieron ocultándonos a nosotros.

No estoy muy seguro, si vi a un helicóptero a lo lejos, pero seguramente será un ave perdida.

Y entonces llegó una gran sacudida de olas que nos sumergió al profundo océano. Pero en ello, las dos barcas nos separamos.

(Narra Abby)

Ahora estábamos más solos aún. Las dos barcas se habían separado y sólo quedábamos Naxo, Esperanza y yo. Al menos ellos tenían la pistola mientras que nosotros ya la habíamos usado.

Pero teníamos un punto a nuestro favor. Las olas los cogieron a ellos y a nosotros nos desplazó solo un poco y hacia donde se tiraron los fuegos que nos ocultaron.

Por lo que, al cabo de unos escasos minutos, vimos a dos helicópteros acercarse.

(Narra Katy)

Esta vez, si que tenía que ser él, sino ¿quién sería? Pero me equivocaba de nuevo y ahora sí que reconocí quién iba en el bote.

El helicóptero bajó lo que pudo y tiró una escalera para que pudieran subir. El chico y la niña se subieron al de la policía y en cambio la chica subió al mío.

Nos reconocimos al instante, las dos nos abrazamos y yo sin creérmelo todavía lloraba de alegría, emoción. Es verdad que me esperaba encontrar a otra persona en el bote, pero no me disgustaba nada que me hubiera encontrado a Abby. La misma, la chica de la pantalla y de la que tanto había oído hablar está bien, viva, sana, abrazándome.


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